Novedades

Estas son las últimas actualizaciones de Eladiestrador.es:

  • A 'Chiki' le asustan los garajes, y Un cuaderno para pintar y aprender a comportarse con los perros en Casos y cosas
  • Schnauzer Miniatura en Razas de perros
  • El paseo no reduce la excitación y Más problemas con el pis en Consultas

  •  

     


    el adiestrador está en Facebook

     


    El Adiestrador apoya esta campaña:

    Theyellowdog

    'Pepa' y 'Lola', la llegada de un cachorro

    'Pepa' es una cocker spaniel que ha pasado sus 8 años de vida en compañía de 'Hush', un labrador de 13 años, Isabel y Susana, sus amas. La vida cotidiana de 'Pepa' es tranquila y, como a ella le gusta, rutinaria: Salir al jardín, mordisquear un poco uno de sus juguetes, dormitar y, sobre todo, recibir mimos y atenciones de sus dos amas, especialmente a última hora del día, con la cena en el buche, acurrucada en el sofá junto a Isabel con la mano de ésta rascándole suavemente el lomo. De vez en cuando, la llegada de los sobrinos de Isabel viene a torcer levemente la tranquila rutina de 'Pepa', pero ella sabe que sólo es esa tarde; que basta con esconderse un par de horas en el dormitorio porque transcurrido ese tiempo, volverá a reinar la paz y el día terminará con la mano de Isabel en el lomo.

    Pero desde hace unos días se ha quebrado la tranquilidad. Otro cocker, 'Lola', de tan solo 4 meses corretea a todas horas por el pasillo, por la cocina, por el jardín, zascandileando por todas partes mordiendo ahora uno de los peluches, ahora una zapatilla, más tarde el rabo de 'Hush' y luego, obsesionada con agarrar una de las orejas de 'Pepa'. Y ¡NO! Eso sí que no se puede consentir. Alguien tiene que poner a esta pequeñaja en su sitio y tiene que ser 'Pepa'. Un gruñido, un par de ladridos, levantarle el belfo… ¡Por favor! ¡Que alguien le explique a esta enana que tiene que estarse quieta cuando la gruñen!

    'Lola' tiene toda la vitalidad de un cachorro de 4 meses y, aunque las señales de 'Pepa' la detienen, la quietud no dura más allá de 5 segundos. Y vuelta a la carga.

    Las continuas carreras seguidas ladridos, pero sobre todo los gruñidos de 'Pepa' alteran los nervios de Susana. Y la alteración de Susana se refleja en 'Pepa', en Lola y hasta en 'Hush', quienes, a su vez, acrecientan la alteración de Susana, hasta el extremo que ésta muestra su irritabilidad hacia Isabel. Es necesario una intervención urgente.

    Especialmente porque dentro de dos días es Nochebuena y la casa se va a llenar de gente. No es bueno recibir visitas, sobre todo si las visitas vienen con niños en un estado tan alterado.

    La primera evaluación apunta que el problema está cogido a tiempo. 'Pepa' necesita adaptarse a la nueva rutina. Una rutina de la que, por mucho que le pese, Lola va a formar parte. Para disminuir el nivel de stress de 'Pepa' se eleva la frecuencia de ejercicio (hasta ahora no paseaba) de forma que Susana tiene que pasear a 'Pepa' cuanto menos una vez al día y por no menos de media hora. De esta manera, Al volver a casa, 'Pepa' ha dado salida a parte de la ansiedad que le produce la presencia del cachorro. Durante al menos una semana, ambas perras han acostumbrarse periódicamente a la mutua presencia. Para ello, 'Pepa' recibirá una recompensa cada vez que 'Lola' se sitúe cerca y ésta, será premiada cuando se muestre tranquila en las cercanías de 'Pepa'. Durante el siguiente periodo (7-15 días), y en tanto que 'Pepa' continúa con sus paseos en solitario, 'Lola' empezará a practicar ejercicios de olisqueo alternados con los principios de obediencia básica, de esta forma redirigimos la actividad alocada del cachorro.

    Por último, mientras continúa el adiestramiento de Lola, en los paseos de 'Pepa' empezamos a introducir una novedad: En la última parte del paseo se añade la pequeña ampliando progresivamente la duración de ésta parte hasta que, en 15 o 30 días a lo sumo, las dos perras pasean al tiempo llevadas, incluso con una sola correa.

    Lejos quedan ya los días de tranquilidad y rutina de 'Pepa'. Ahora, dos meses después, 'Pepa' ha recuperado la tranquilidad y disfruta de su nueva rutina y, de vez en cuando, hasta corretea y juega con el pequeño terremoto. A última hora del día, 'Pepa' vuelve a tener la mano de Isabel en su lomo, mientras la pequeña se acurruca junto a un 'Hush' profundamente dormido a los pies de Susana que, por fin, ha recuperado el sosiego.

    Volver a Casos y cosas